Por: JUAN CARLOS JAIME[1]

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Mayo de 2017

Independientemente que en Colombia varios colegios sean de propiedad publica se están privatizando al interior, pues además de las concesiones dicho proceso se está realizando en el país por medio de los siguientes tres caminos:

  1. Los fines de la educación están al servicio del sector privado, al respecto el Ministerio de Educación Nacional –MEN-  junto con los empresarios de la educación avalaron que el objetivo de ésta, es limitarse a “generar valores agregados” a los procesos productivos (COMPARTIR, 2014), (PND, 2015), (OCDE, 2016), por ello la formación del capital humano a través de las competencias laborales y ciudadanas es estratégico para ellos; incluso ya cuantificaron hasta en 94 billones las ganancias en una década por este concepto (COMPARTIR, 2014).
  1. Se ha incorporado una lógica empresarial en la escuela haciendo que en la cotidianidad educativa sólo se piense en estándares, competencias, desempeño, indicadores, calidad, gestión, eficiencia, capital humano, ranking, productos, entre otros, es decir, se  entronizó en la educación un entramado conceptual propios del mercado, asumido desafortunadamente de manera acrítica por varios colegas y directivos docentes, dejando de lado la reflexión pedagógica, situación agravada con el cierre de los espacios escolares para este propósito.
  1. Se ha venido configurando una mentalidad neoliberal tanto en directivos, en docentes, en estudiantes y en padres de familia. Por ejemplo en algunos rectores, cordinadores y docentes la meritocracia asumida considera que el salario es fruto del esfuerzo individual o de los incentivos y no de la lucha colectiva, lo que lleva a soñar con ganar bonificaciones, premios, ranking, a cambio de adiestrar a los estudiantes para generar valores agregados, situación que incentiva a algunos docentes y  directivos a ser mercenarios del conocimiento, llegando incluso a producir falsos positivos en la estadística de reprobación estudiantil, medida como eficiencia según el indicador del día E; a esto otorgan un máximo de 2 puntos a los ganadores, bajo la promesa que a los colegios que cumplan esta meta les darán un puñado de monedas.

Así las cosas, el “día E”, hace parte de la mercantilización de la educación, por medio de la cual se busca profundizar los tres caminos privatizadores arriba mencionados, abriendo la puerta al cuarto que son las concesiones o pérdida de su autonomía, pues las instituciones que no progresen, que el desempeño sea bajo y, que no sean eficaces podrán ser intervenidas, porque está mediada por dichos indicadores de calidad, pues si éstos son bajos, “el men propondrá a dicha institución un currículo básico” (PND, 2010, p. 356)

En cuanto al ambiente escolar, otro de los ítems a evaluar, desconoce el contexto social    de los estudiantes, el hacinamiento fruto del parámetro -número de estudiantes/por maestro-, el incremento en las  funciones docentes, entre otras  realidades, exigiendo una simulación estandarizada de las aulas, endilgando al maestro toda la responsabilidad  del quehacer educativo.

Este es  un día de muchos otros,  que  pretende convertirnos en maestros bonsái[2], recortando nuestras raíces   como intelectuales de la cultura, limitando nuestro quehacer a responder a las evaluaciones externas diseñadas ahora por competencias, lo cual se mide bajo el criterio de rendición de cuentas, como progreso y desempeño institucional  premiando a los jugadores con un máximo de 8 puntos en estos dos indicadores. A consecuencia de esto se exige reducir el cerebro de los estudiantes incorporando habilidades procedimentales aplicables en diferentes contextos laborales, atrofiando sus neuronas en varias áreas del conocimiento[3]; recordemos que diferentes teóricos neoliberales afirman que estamos sobre educados y que parte de los conocimientos aprendidos en la escuela no son necesarios para los puestos de trabajo que  desempeñan (Molano, 2013). No en vano la jornada única propuesta por el MEN enfatiza en matemáticas, ciencias e idiomas (comunicación), despreciando otras áreas fundamentales.

Por ende, este día debe ser rechazado por los directivos y los maestros, en fin por toda la comunidad educativa,  debe ser utilizado para establecer apuestas educativas que tomen distancia de las mezquinas pretensiones de la OCDE  y el MEN, debe servir para la reflexión pedagógica sobre nuestras apuestas colectivas y alternativas en la formación de sujetos políticos, con una visión amplia del mundo que aporten a la transformación social.

Referencias

Compartir, (2014). Tras la excelencia docente. Cómo mejorar la calidad de la educación para todos los colombianos. [En línea] fundacioncompartir.org. Disponible en: http://www.fundacioncompartir.org/pdf/Traslaexcelenciadocente18.02.2014.
Molano, F, (2012). La ideología del capital humano: del derecho a la educación para el capital. En revista viento del sur, No 9, Bogotá.
PND (2010 – 2014),   prosperidad para todos.
OCDE . (2016). Revisión de políticas nacionales de educación. La educación en Colombia. Bogotá: MEN

[1] Maestro área de sociales, catedrático y doctorando en educación Universidad Pedagógica Nacional, integrante de la corriente magisterial “nuevos maestros por la educación”.

[2] Concepto propuesto por Estella Quintar y Hugo Zemelman para referirse a aquellos maestros reducidos a cumplir funciones.

[3] Desde el año 2014 en Colombia se eliminó la evaluación en filosofía en las pruebas SABER 11.

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