Archivo “Prensa Libre Cauca”

Por: Carlos Jaime Fajardo (*)

Revista Viento del Sur

5 de septiembre de 2011

Al igual que la educación superior, la secundaria retrocede debido a las reformas neoliberales impuestas por los gobiernos, como por ejemplo las condiciones laborales de los maestros, el recorte presupuestal de las instituciones, la  proyectitis, la multifuncionalidad del docente, la mala atención en salud, dificultades para los ascensos, demora en la consignación de cesantías, entre muchos otros problemas,  han llevado a la precariedad laboral.

Como si fuera poco, este año van 19 maestros asesinados y más de 100 amenazados en el país y mientras se difunden propagandas gubernamentales sobre la defensa del sindicalismo, con la ley de seguridad ciudadana se impide la protesta social.

Unido a lo anterior, están las reformas educativas relacionadas con los fines de la educación, como por ejemplo, la formación en competencias principalmente laborales, centrar la formación en función de las evaluaciones externas y de la articulación, disminución en la intensidad horaria de áreas sociales para asignarlas a las supuestas competencias básicas, promoción de enfoques pedagógicos para resolver problemas inmediatos, pero no para forjar modos de pensar críticos, organización de la educación por ciclos con el propósito de facilitar el mercado laboral, entre otros cambios.

Tal realidad, debe ser objeto de reflexión por parte de los maestros, sobre todo porque con el actual Plan de Desarrollo del gobierno Santos, se pretende agudizar, por ejemplo acabar con el régimen especial en salud del magisterio, por medio de entregarlo a las EPS, es decir a la Ley 100, la propuesta de reforma pensional, la  entrega de colegios en concesión, poner la educación en función de la inversión extranjera, etc.

Vale recordar que debido a los procesos de movilización y organización del magisterio aún se mantienen conquistas, como el régimen especial, pero que hoy está en riesgo por las políticas ya mencionadas, lo cual hace necesaria la reflexión y debate sobre esta problemática y la de la educación en general,  participando en las diferentes jornadas de protesta, que permitan evidenciar el inconformismo y alcanzar las peticiones  planteadas, pues de lo contrario el quehacer educativo entrará en el retroceso y crisis al que llegó la salud.

Esta problemática afecta a estudiantes y  padres de familia en general, pues lo que está de fondo es la pérdida del derecho a la educación, encareciéndola y reduciéndola a una simple mercancía, mientras a los estudiantes formarlos como obreros calificados sin perspectiva de vida digna. Se requiere por ende, dejar a un lado el escepticismo a estar organizado y a la movilización, haciendo las críticas que sean justas en dichos procesos, imprimiéndole otras perspectivas, aprendiendo de pueblos como el chileno que está rechazando medidas similares.

(*)Sociólogo, ensayista, investigador independiente e integrante de la Revista Viento del Sur.